A pesar de que por la mañana el tiempo nos jugó una mala pasada, por la tarde, fue mejorando y hacia las 17:45 comenzó el primer festival de paloteados organizado por los grupos de danza Duguna de Pamplona y Kezka de Eibar.
Los primeros en bailar fue el grupo local Duguna dantza taldea. Los jóvenes de Duguna comenzaron su actuación con el “Berako makil-dantzak“, después, las chicas bailaron “Gipuzkoako makila-txikien dantza” y finalmente los chicos representaron los bailes del ciclo de danzas Otsagabia, en concreto, “Katxutxa” y “Modorro”.
Los siguientes fueron los portugueses, los “Pauliteriros de Miranda do Douro“, quienes nos ofrecieron paloteados muy vistosos con duros golpes de palos que acabaron por romperse en varias ocasiones.
Larratz dantzari taldea de Burlada, nos ofeció el “banako” y el paloteado propio del día del Corpus de Oñati. Después les tocó a los del Kezka, que guiados por Josu Garate, como capitán de grupo, bailaron “Arrateko makila-txikien dantza”, con música interpretada por por la banda de txistularis Usartza de Eibar.
Del País Vasco a Inglaterra. La actuación de los Britannia Coco-nut dancers of Bacup, un grupo Morris, ataviados con faldas rojiblancas, jerseys negros, cáscaras de nuez en cintura, manos y rodillas, y con la cara pintada de negro no dejó indiferente a nadie.
De vuelta a casa, los siguientes fueron Aiara dantza taldea de Amurrio con danzas de Villabuena y el otro grupo local que actuaba (a parte de Duguna y los danzantes de San Lorenzo), Oberena, con danzas de Cortes.
Sin salir de la Ribera Navarra, el turno fue para Mendianike dantza taldea de Ablitas, que con sus duros golpes de palos bailaron dos de los paloteados que bailan cada primer fin de semana de octubre en honor a la Virgen del Rosario.
De Navarra a Zaragoza. Los danzantes de Tauste nos enseñaron las similitudes que hay entre los paloteados de Navarra y Aragón. La torre humana que hicieron al final de su actuación fue prueba de ello.
Si seguimos el camino hacia el Mediterraneo nos encontraremos con los Bastoners de Terrassa, que nos deleitaron con cuatro paloteados de sus Ball de Bastons.
Los penúltimos fueron los de Castello. “El todó. Danses Guerreres de la Todolella“. Un grupo bastante especial para nosotros, ya que en el siglo XVII fueron los danzantes de Valencia quienes bailaban en los Sanfermines y en el día del Corpus en Pamplona.
Por último, el festival se cerró con la actuación de los danzantes de San Lorenzo, de Pamplona. Nos ofrecieron dos paloteados y un baile de arcos.